El Parque Regional del Sureste (Madrid).


Como otras muchas zonas de la Peninsula Ibérica, el Parque de Polvoranca (Leganés), de abril a septiembre, se llena de color con especies de aves llegadas de Africa Tropical.
El papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), que suele habitar en las mismas zonas donde anidaron el año anterior. Los papamoscas cerrojillos europeos invernan en el Africa Tropical desde el Senegal al Oeste hasta el Sudán al Este y Tanzania al Sudeste.
El abejaruco (merops apiaster), también viene de Africa. En la Península Ibérica es numeroso en la mitad Sur, desciende su densidad en la mitad Norte y falta completamente en las regiones cantábricas. No es tan escaso en la cuenca del Ebro, llegando a las primeras estribaciones de los Pirineos.
El mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), como el resto de mosquiteros difícil de identificar, si bien este tiene la garganta y el vientre muy claro, casi blanco, y es muy fácil reconocer su presencia por el canto (oir).
La abubilla (Upupa epops) es residente en la peninsula, sobre todo en la mitad sur. Aunque con esta estación se multiplica su presencia por las especies que migran desde Africa.

El alcaudón común (lanius senator), tiene su cuartel de invernada en el Africa tropical occidental, desde Senegal hasta el sur de Nigeria, aunque le gusta venir a un clima más favorable, para sacar adelante su prole. En a foto podemos ver un alcaudon juvenil fotografiado en el parque.
Este mes comienza la explosión de vida y color por nuestros campos. El pasado domingo salí a pasear por La dehesa del Valle Lorenzo y el río Cofio, cerca del pantano de San Juan. Los pinares se comienzan a cubrir de una alfombra verde (que durará dos meses escasos si no llueve), y florece el romero, aún no lo ha hecho la jara, pero ya se huele…La semana pasada estuve trabajando por la zona, pero sin tiempo para dedicar a pasear un rato por el campo. Aunque si me acerque a este, uno de los enclaves emblemáticos, para todos los que disfrutamos con el contacto con la Naturaleza, y especialmente con la observación de aves. El Centro de Interpretación estaba cerrado, pero como información útil, había pensado adjuntar una foto del plano la laguna, con recorridos, situación de los observatorios, etc. Pero busque es internet, y en la pagina oficial del pueblo (www.gallocanta.org), podemos encontrar y descargarnos un mapa en pdf, muy similar al que se muestra en el centro de interpretación. Este es el enlace: http://www.gallocanta.org/imagenes/pdf/mapa_rutas_gallocanta.pdf . A mi me encanta guardar este tipo de información por si un día andas por allí cerca, o programar alguna salida…
Debido a que la laguna es de origen freático, ahora esta un poco sequilla, pero en cuanto empiecen las primeras lluvias y los días sean más fríos, a buen seguro que se convierte en un ‘hervidero’. Uno de los acontecimientos más llamativos es el paso de las grullas, llegan a ser tan abundantes que, campeando por los alrededores de la laguna, llegan a acercarse a pocos metros de la carretera.
Que nadie me malinterprete, que no quiero espiar a los bañistas… ¡verderones!. Lo digo porque podemos aprovechar nuestras excursiones para observar algunas especies, que lejos de nuestra ciudad, nos pueden resultar muy interesantes. Pudiendo establecer así, correspondencias entre las especies identificadas y los diferentes habitats donde las podemos encontrar.

Yo concretamente os hablaré de los acantilados cercanos a Oreña (Cantabria), y los campos de pastos para el ganado vacuno a la orilla del mar (foto). No resulta dificil observar al milano negro y al ratonero común, suspendidos en vuelo u oteando sobre los postes que se encuentran al lado de la carretera. Entre los pastos encuentran sustento y cobijo, lavanderas blancas, verderones, jilgueros, tarabillas comunes y buitrones. Pero siempre es excitante identificar un ave por primera vez, en mi caso fue el alcaudón dorsirrojo, que prefería las zarzas y los setos de media altura, como posaderos.
Con las lluvias caidas en las últimas fechas, las lagunas estacionales que rodean la reserva, cubrian gran extensión de terreno, atrayendo de esta manera a un cuantioso número de especies.
Las aves que he observado hoy, han sido, una pareja de malvasias (oxyura leucocefala), estrella de la reserva, aunque no en la proporción que otras veces. Entre las anátidas, también se encontraban presentes el pato colorado, anade real, anade friso, porrón común y tarro blanco.Mientras que en las lagunas de alrededor de la reserva, de aguas más someras, se podían ver avefrías, avocetas, cigüeñuelas, garza real, garceta común, archibebe común, andarrios chico y un bando bastante numeroso de flamencos
No podían faltar la gaviota reidora, focha común, gallineta común, zampullin chico y cuellinegro.
Con una extensión de 150 ha. este parque se encuentra enclavado entre las poblaciones de Leganés, Alcorcón, Móstoles y Fuenlabrada. Y aunque es un parque artificial y con gran influencia humana, conserva valores naturales de gran interés, pecialmente sus humedales. Estos últimos los componen el arroyo de la Recomba junto con algunas lagunas asociadas y los complejos lacustres estacionales que se forman durante años lluviosos en el límite oeste del parque.
Arroyo y humedales.
El arroyo de la Recomba recorre gran parte del parque y forma tres áreas lagunares bien diferenciadas. La primera es la laguna de Mari-Pascuala, antes estacional y natural y en la actualidad permanente debido a su transformación en un estanque artificial y al bombeo casi continuo de agua desde el acuífero.
La segunda laguna se encuentra prácticamente a continuación de la anterior. Esta laguna, que cuenta con un observatorio de aves y se encuentra en el jardín temático de Vegetación Madrileña. La tercera laguna se encuentra en el tramo final del arroyo en el parque, es la menor de las tres y se conoce por el mismo nombre que el arroyo, laguna de la Recomba.
Expceptuando la laguna Mari-Pascuala, tanto el recorrido del arroyo como el resto de las lagunas, cuentan con una buena cobertura vegetal compuesta, principalmente, por Enea (Typha sp.), Carrizo (Phragmites australis), Sauces (Salix sp.), Chopos (Populus sp.), fresnos (Fraxinus sp. pl.), Taray (Tamarix sp. pl.), Majuelo o Espino albar (Crataegus monogyna), Aliso (Alnus glutinosa), Olmo (Ulmus sp. pl.) y otras especies menos extendidas.
Formaciones forestales.
De la primera ya hemos hablado, es el bosque de ribera que acompaña al arroyo. Otra es la de bosque mediterráneo, en los jardines temáticos de la Dehesa y Vegetación Madrileña. En estos sectores aparece Pino piñonero (pinus pinea), Encina (Quercus ilex subsp. Ballota), Alcornoque (Quercus suber), Quejigo (quercus faginea), Fresno (Fraxinus angustifolia), Madroño (Arbutus unedo), Romero (Rosmarinus officinallis), Jara pringosa (Cistus ladanifer) y otras jaras, Enebro de la miera (Juniperus oxycedrus), Sabina mora (Juniperus phoenicia), Olivilla (Phyllirea angustifolia), brezo (Erica sp.), etc.
En otras formaciones podemos encontrar el Olmo de Siberia (Ulmus pumila), Arce (Acer negundo), Pino Carrasco (Pinus halepensis) y Pino piñonero (Pinus pinea).
Avifauna.
Este grupo se encuentra muy bien representado, debido a la variedad arbustiva y de arbolado anteriormente descrita. En las lagunas rodeadas de carrizos y eneas podemos encontrar el anade real, pato cuchara, focha común, gallineta común, zampullin chico, gaviota reidora, gaviota sombría, garza real y cormorán grande, algunos de ellos solamente visibles entre octubre y marzo, debido a que son invernantes.
Por otra parte contamos con las diferentes formaciones boscosas, en las que podremos observar a el carbonero común y garrapinos, estornino negro, gorrión común y molinero, herrerillo común, jilguero, lavandera blanca, mirlo común, paloma bravía y torcaz, perdiz roja, papamoscas cerrojillo, pinzón vulgar, pito real, tórtola turca, urraca, verdecillo, verderón común y zorzal común.
Entre zarzas y arbustos bajos y cercanos al arroyo es posible el encuentro del petirrojo, la curruca capirotada y cabecinegra o el inquieto mosquitero común. Mientras, en espacios más abiertos encontraremos a el colirrojo tizón y la tarabilla común, asi como el vuelo de algún vencejo, avión común o golondrina. En las ruinas de la iglesia de San Pedro suelen reposar entre las palomas bravías, el cernicalo vulgar y el mochuelo.
Para más información sobre este parque e información sobre las numerosas actividades que en el se desarrollan podeis visitar la página web del grupo local de Leganés SEO-Vanellus.
Cuando la extracción de áridos (graveras) se realiza en zonas cercanas al margen de los ríos, es posible alcanzar el nivel freático a muy escasa distancia de la superficie del suelo, dando lugar a estas lagunas artificiales. Con el paso de los años, una vez abandonada la actividad minera, el entorno se naturaliza, apareciendo la vegetación palustre, propia de las zonas humedas, que da cobijo a las aves que actualmente habitan en ellas. El complejo lagunar de Velilla de San Antonio, es un enclave privilegiado, donde se dan los tres ecosistemas más representativos del Parque Regional del Sureste, las lagunas, los cantiles yesíferos y el bosque de rivera, que acompaña el recorrido del río Jarama. Es esta la razón por la que tantos amantes de la naturaleza nos sentimos atraidos por este lugar.
Las aves es el grupo mejor representado y el que aporta mayor riqueza al Parque. En el se han censado más de un centenar de especies diferentes, casi la mitad tienen carácter sedentario. Como curiosidad, 6 son especies exóticas que se han adaptado. Existen parejas nidificantes de notable valor, como la garza imperial (Ardea purpurea), el avetorillo (Ixobrychus minutus), el aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) o el bigotudo (Panarus biarmicus). Otras especies son de notable rareza, como el calamón (Porphyrio porphyrio), un espectacular rálido hasta hace poco confinado a los humedales de la cuenca baja del Guadalquivir. Los contingentes mayores corresponden a fochas (Fulica atra), pollas de agua (Gallinula chloropus), somormujos lavancos (Podiceps cristatus), zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis), ánade real (Anas platyrhynchos), etc.
Es durante el invierno cuando las lagunas adquieren mayor relevancia ornitológica. Las aves las utilizan como área de invernada, reposo y alimentación. En esta época es posible encontrar garzas reales (Ardea cinerea), garcillas bueyeras (Bubulcus ibis), cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo), agachadizas comunes (Gallinaco gallinaco), avefrías (Vanellus vanellus), andarríos grandes (Tringa ochropus), patos cuchara (Anas clypeata), cercetas comunes (Anas crecca), patos colorados (Netta rufina), porrones comunes (Aythia ferina)… y una gran cantidad de gaviotas, reidoras (Larus ridibundus), y sombrías (Larus fuscus). Además de la presencia ocasional de malvasías (Oxyura leucocephala), porrón pardo (Aythia niroca) o garcilla cangrejera (Ardeola ralloides).
Otro grupo de aves, muy interesante, lo constituyen la notable cantidad de paseriformes nos visitan durante el invierno. Es todo un espectáculo observar como cientos de pequeñas aves se dejan caer en tromba, al atardecer, sobre el carrizal. En estos dormideros es posible encontrar escribanos palustres (Emberiza schoeniclus), trigueros (Emberiza calandra), pardillos (Carduelis cannabina), estorninos pintos (Sturnus vulgaris), lavanderas, etc, etc.